Bien, en este artículo voy a hablaros de Emailmarketing B2B, que no tiene nada que ver con el Emailmarketing B2C.
El mundo B2C quizás ha sido el percusor de utilizar herramientas y estrategias de marketing digital. Dichas herramientas y estrategias han llegado más tarde al mundo B2B, pero se están imponiendo, pues al fin y al cabo, en su interior se halla el estilo de venta que se requiere en los momentos actuales, independientemente de en cuales mercados nos movamos.
La venta B2B es más complicada, habiendo un equipo profesional detrás que va a valorar, comparar y finalmente decidir la propuesta que más le interesa. Las emociones son escasas en este mercado, al contrario que en el mundo B2C, que decide un consumidor final, no soliendo ejercer sobre si mismo un proceso tan mental y analítico como un cliente B2B.
Por lo tanto, el Emailmarketing B2B, por fuerza, no puede ser ni siquiera similar al Emailmarketing B2C.
A un consumidor final (B2C), puedes hablarle de tu vida, de quien eres, incluso de tus miserias, para llegarle al alma, con una secuencia de correos infinita, hasta que compre o se desuscribe.
Esta estrategia pasada al mundo B2B podría ser catastrófica. Dañarías la marca que representas, al segundo correo ya tendrías un alto índice de contactos que se desuscriben o simplemente te ignoran. Y además, no les llegarás al alma, te lo aseguro. Están atareados y sus reflexiones van de números, precios, plazos de entrega, etc…nada que ver con un consumidor final.
Por tanto, hay que ser muy riguroso y prudente en el Emailmarketing B2B, tanto en la frecuencia con la que envíes tus correos, como en su contenido, que debe ser de tanto valor como te sea posible. En otras ocasiones, tal vez un mero “Cambio de Tarifas” o “Actualice Nuestra Información” o “Tenemos Novedades”, en el asunto del correo, puede ser suficiente para que tu marca se mantenga al menos unos días en lo alto de la bandeja de entrada de tu prospecto, antes que sea enterrado entre otros emails.
Hay que jugar con contenido de valor + mantenerte visible en su bandeja de correo, con un equilibrio preciso. Es delicado.
Muchos prospectos ignorarán vuestros correos (debéis rastrearlos, claro) y algunos otros los abrirán y os responderán frases como: “Tenemos solventado este servicio, pero nos guardamos su información para un futuro”. Esta es la realidad.
Deberéis seguir insistiendo, siempre con las premisas que os he dado
Todo esto que os comento, tanto vale para el caso en el cual la empresa que representas intenta sacarle partido a su web con estrategias SEO o SEM y tiene un formulario de suscripción, como si la empresa en la que trabajáis sólo tiene la web de adorno y su política comercial es totalmente “push”, es decir, sólo confía en llamadas telefónicas frías o correos fríos por parte de sus comerciales. En este último caso, mis premisas deben tenerse más en cuenta, por tratarse de gestiones comerciales con empresas que no os han pedido nada y no os conocen de nada.
Este tema del Emailmarketing B2B da para más artículos, así que os hablaré en más profundidad más adelante.